Aparte de las enseñanzas tradicionales que debemos ofrecer a nuestros hijos, también es importante ayudar en su desarrollo psicológico. Saber administrar el dinero, manejar las emociones y estar en contacto con la naturaleza son “materias” imperativas. Sin embargo, un elemento del que se debe hablar es el consentimiento y sus límites. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo lograr que nuestros hijos sean asertivos en cuanto al conocimiento? A continuación, algunas claves.
El consentimiento y sus límites
En décadas anteriores poco se hablaba acerca del consentimiento y sus límites. Además, al no haber internet, poco se sabía sobre casos de abuso por parte de familiares, vecinos o “amigos”. Sin embargo, este tema se encuentra en la palestra desde hace algunos años, cuando han empezado a ventilarse casos turbulentos sobre personas que se aprovechan de la inocencia infantil. Por ello, debemos enseñar acerca del consentimiento a nuestros hijos desde pequeños. Es importante que sepan:
- Que nadie puede acceder a sus partes íntimas sin autorización y solamente deberán ser tocadas por el adulto que está a cargo de su higiene, dependiendo de la edad.
- Que, si algún familiar o amigo no les gusta, no tienen porque saludarlo con besos y abrazos. Estrechar su mano es suficiente.
- En caso de que suceda algún incidente, NO es su culpa y deben comunicarlo inmediatamente a sus padres o representantes.
- Los adultos y los niños no deben conservar secretos, más que aquellos que se hacen a forma de juego o para no perjudicar a terceros. Por ejemplo, ocultar a su hermanito pequeño que Santa Claus no existe para que pueda vivir sus navidades con ilusión.
- Nadie puede forzarlos a ver ningún material adulto y, en caso de que esto suceda, deben comunicarlo inmediatamente a sus familiares.
Es importante enseñar acerca del consentimiento para evitar situaciones de abuso. Son miles de niños que han sido víctimas de personas inescrupulosas y que jamás comunicaron nada durante años porque se les hizo sentir culpables, “que mantenían un secreto” o que era algo normal.
El consentimiento no es solo relativo al abuso sexual
Sin embargo, no solamente se debe enseñar el consentimiento para evitar situaciones de abuso sexual. También resulta necesario saber acerca de los límites y el saber decir que no para evitar problemas en la vida adulta. Una persona que no sabe decir que no puede estar sometida a:
- Relaciones abusivas de pareja.
- Relaciones profesionales insatisfactorias, de las que no pueden deslastrarse.
- Estudiar cosas que no les gustan o hacer actividades que no son de su interés solamente porque “dan dinero” o porque satisfacen a un tercero.
- Situaciones comprometedoras, por no poder negarse al consumo de sustancias alcohólicas o drogas debido a la presión social.
- Tener hijos tiranos y manipuladores, debido a que no pueden imponer reglas.
Saber acerca del consentimiento y sus límites no se trata solamente de evitar que los niños sean víctimas de situaciones nefastas. También consiste en formar adultos que estén capacitados para poder ser asertivos y manejar sus vidas sin la necesidad permanente de complacer a los demás.
Por último, es importante saber que lo que se dice a nuestros hijos debe ser practicado por nosotros mismos. De nada vale que tratemos de educar acerca del consentimiento si nosotros no sabemos cómo manejarlo.

