La autoconfianza es uno de los elementos que mayor peso tienen en nuestro desarrollo como seres humanos. Sin tener una correcta percepción de nosotros mismos o de lo que llevamos a cabo, no podemos sentirnos bien. Por ello, a continuación te decimos 6 formas de mejorar la autoconfianza de tu familia, a fin de que puedan establecer relaciones saludables y reine un ambiente de paz en el hogar.
Para mejorar la autoconfianza de tu familia deberás…
#1 Establecer espacios en donde haya comunicación sin crítica
Uno de los elementos que menos ayuda a mejorar la autoconfianza de tu familia es la crítica. Alguien que se siente permanentemente cuestionado cada vez que dice o hace algo, solamente se irá retrayendo progresivamente. De hecho, podemos anular por completo a una persona actuando de esta manera. Evita caer en la tentación de estar criticando a tus hijos o a tu pareja de forma continua, y hazlo solo cuando lo consideres estrictamente necesario.
De igual forma, establece espacios de comunicación abierta, en donde tus hijos puedan expresar cómo se sienten al respecto de determinada situación. Es importante que, a medida que tus pequeños van creciendo y transformándose en adolescentes, la comunicación se mantenga. De lo contrario, podrían comenzar a esconderte cosas o a sentirse intimidados por tu presencia. Muéstrate abierto con tu pareja e hijos para resolver problemas en conjunto y no solamente para criticar o sentar cátedra.
#2 Involucrar a tus hijos en actividades físicas de sana competencia
Una de las formas de mejorar la autoconfianza de tu familia es involucrarse en actividades físicas o en aquellas que involucren la sana competencia. Si tienes hijos, puedes motivarlos a que elijan una disciplina que les permita mejorar su carácter, fomentar el trabajo en equipo y la buena autoestima. Por lo general, las artes marciales ayudan a mejorar la autoconfianza y a establecer la disciplina. Sin embargo, cualquier actividad que involucre la mejora de la condición física puede ayudar en este aspecto.
#3 Desarrollar las fortalezas de tus hijos y no al revés
En décadas anteriores los padres, al ver que un hijo no tenía aptitudes para la matemática, se afincaban en este ámbito, le decían que se esforzara y además le colocaban profesores particulares. Este pequeño podía tener talentos excepcionales en otros ámbitos, que al final no eran explotados. Como consecuencia, surgía un hombre frustrado y mediocre. Pero los tiempos han cambiado.
Por ello, en lugar de concentrarte en las debilidades de tus hijos, enfócate en sus fortalezas. Si ves que se encuentran permanentemente pintando, aúpalos a tomar clases de arte. Si ves que gustan de la programación, busca formas de desarrollar ese talento. Cualquier persona puede ganar mucho dinero si hace lo que verdaderamente le apasiona. Además, hacer lo que te agrada hará que tu autoconfianza sea alta.
#4 Reforzar positivamente las conductas estableciendo límites
El refuerzo de conductas no debe hacerse por medio de la violencia. Todo lo que se impone a través de la fuerza termina haciendo que el individuo se rebele tarde o temprano. Por ende, trata de establecer límites y de encaminar a tu hijo a través de enseñanzas firmes pero positivas. Utiliza contratos, recompensas y delega responsabilidades de acuerdo a su edad. De esta manera, la autoconfianza será intrínseca.
#5 Educar ámbitos que no se dan en el colegio
Lamentablemente, dentro de la mayoría de los sistemas educativos actuales se omiten muchas materias de importancia. La nutrición, el manejo de las finanzas, el bienestar mental y el condicionamiento físico ocupan lugares menores con respecto a la acumulación de conocimientos muchas veces innecesarios para la vida práctica. Por ende, una de las formas de mejorar la autoconfianza de tu familia es ayudando a que todos tengan una mayor claridad respecto a estos temas, sobre todo los más pequeños de la casa.
Edúcate junto a tu pareja acerca de un mejor manejo de las finanzas, mejores formas de consumir alimentos o actividades que puedan realizar en familia para mejorar el bienestar mental. Esto ayudará a que todos los miembros estén “en la misma página” y se sientan más seguros entre sí. Además, tú mismo puedes seguir aprendiendo y mejorando como ser humano a medida que enseñas a los tuyos.
#6 Afrontar el cambio sin miedo ni terrores
Este punto va especialmente dirigido a los niños y a los adolescentes. Por lo general, los cambios suelen darnos terror, y es por ello que debemos afrontarlos con autoconfianza. Los cambios pueden ser:
- Un cambio de colegio o el paso hacia la universidad
- Un cambio de ambiente o una mudanza hacia un nuevo hogar
- Cambio de los hijos en su paso hacia la adolescencia
- La muerte de algún familiar o mascota
- Cambios relacionados a los ingresos del hogar debido a una crisis momentánea
Para asumir estas circunstancias de la mejor forma posible, es necesario mejorar la autoconfianza de tu familia constantemente. Por ende, funciona como un canal de comunicación en donde todos puedan sentirse a gusto expresando sus opiniones. Evita “trasladar la carga del buey a la carretilla”. Este ejemplo puede resumirlo: “Pierdes tu trabajo y llegas a casa a gritar a tu pareja, que no tiene la culpa de lo sucedido. Por ende, esta se siente mal y cuando sus hijos regresan del colegio, los trata muy mal, haciéndolos llorar. El niño, al no tener con quién desquitarse, puede hacer algo hacia su mascota o destrozar algún objeto preciado en su habitación”. Al finalizar, toda la familia se encuentra en una frecuencia muy baja de energía ¿No es cierto?
Para evitar situaciones como esta debes tratar de llevar tus cargas con tranquilidad y no “pagarlas” con la persona que tengas más cerca. La autoconfianza de tu familia también mejora al tener a uno tratando de resolver las cosas con cabeza fría. Esto no quiere decir que te tragues toda la rabia que alguna circunstancia adversa pueda hacerte sentir. Sin embargo, hay actividades que pueden ayudarte a combatir el estrés sin necesidad de perturbar a aquellos que no tienen la culpa de lo sucedido.
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